Alberto Seaone: “El próximo objetivo es el Preolímpico y después buscar la medalla en los JJ.PP.”

Alberto Seaone Alcaraz disputando un campeonato de tenis de mesa. Foto / EFE

Alberto Seaone Alcaraz disputando un campeonato de tenis de mesa. Foto / EFE

El coruñés nos cuenta su recorrido en el tenis de mesa, la situación de los deportes minoritarios y su preparación durante el confinamiento para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021

Alberto Seaone Alcaraz (A Coruña, 1987), economista y colaborador con Teledeporte, nació con el síndrome TAR, pero dicha enfermedad no le impidió practicar deporte. Con 12 años, decidió buscarse un club para poder dedicarse al tenis de mesa.

Por el camino, tuvo que hacer pequeños sacrificios. Se trasladó al Centro de Alto Rendimiento de San Cugat del Vallés en Barcelona y gracias a la gestión del propio centro, Alberto se convirtió en la gran esperanza del tenis de mesa español.

El campeón del mundo por equipos de los JJ.PP. de Río en 2016, se vio afectado como los demás deportistas que preparaban los Juegos de Tokio 2020 por la COVID-19. Después de decretarse el estado de alarma Alberto tuvo que abandonar el CAR de San Cugat y volverse a La Coruña. Durante la cuarentena tuvo que apañarse para mantener la forma hasta que se confirmó el retraso de los Juegos. Después del confinamiento, comenzó a prepararse para los campeonatos. Su objetivo fundamental es la clasificación y una vez clasificado buscar la medalla.

Pregunta. Para los que no te conocen naciste con el síndrome TAR, ¿qué recuerdas de tu infancia? ¿Considerarías que fue una etapa dura o mas bien un proceso de aprendizaje?

Respuesta. El síndrome de TAR (Trombocitopenia + Aplasia Radial) es una enfermedad que se caracteriza por la disminución de las plaquetas circulantes en la coagulación de la sangre, aunque en mi caso también me falta el cúbito. Mi infancia fue como la de cualquier otro chaval; un colegio normal, jugaba con mis amigos al fútbol y a las consolas, los viajes con la familia, ir a la piscina, ir con la bici, …

Fue una etapa normal para mi, cuando naces así ya te adaptas a lo que hay. Después evidentemente yo necesitaba mas ayuda que otros. Quizás fue más duro para mis padres, pero para mi, fue normal por lo general.

P. Cuéntanos como fueron tus inicios. ¿Practicaste algún deporte antes? ¿En qué momento decidiste dedicarte al tenis de mesa? ¿Se podría considerar que como deporte te ayuda a superar tu discapacidad?

R. A mi siempre me gustaron todos los deportes, practicarlos y verlos. Me gustaba el fútbol sala, el ajedrez y al tenis de mesa jugaba de vez en cuando en el patio del colegio en unas mesas del gimnasio en el recreo. A raíz de eso y de ver unos Juegos Paralímpicos, me dije a mi mismo “me gustaría estar ahí”. Cuando tenía 12 años me busqué un club para poder jugar al tenis de mesa ya que no existía como actividad extraescolar en La Coruña. Empecé a entrenar tres días a la semana y de ahí fui a más.

Si, pero en sí cualquier deporte ayuda a cualquier chaval, ya que entrenas y te marcan unos hábitos para superarte. Me acuerdo de que el monitor que teníamos de fútbol sala con algún grito te obligaba de alguna manera a hacerlo bien, pero el entrenador se pasa mucho más ya que sabe donde están tus limitaciones y donde no. El deporte ayuda muchísimo sobre todo en la faceta integradora. Una vez entrenas ya puedes ganas a cualquiera. Además, ayuda también a la autoestima y rigidez en los entrenamientos y llegar a lo máximo.

P. ¿Se puede vivir del tenis de mesa adaptado?

R. Se puede vivir si eres muy top y te mantienes al máximo nivel. Es decir, en cuanto consigas un buen resultado porque nosotros nos basamos en un sistema de becas. Se podría decir que es el mayor sistema capitalista del deporte de alto nivel del mundo, donde no existe esa faceta. Es decir, si tú ganas, bien, pero al día siguiente en otro campeonato pierdes en octavos de final te vas a 0 euros. Así funcionan las becas del deporte paralímpico. Evidentemente tienes que compaginarlo con otras cosas. Se podría vivir a medias, pero solo no. Cuando dejas de ganar y de estar entre los 3 primeros del mundo no te da. Incluso ganando, podríamos considerar una tercera parte las becas. El tenis de mesa por suerte está dentro de la federación en comparación con otros deportes paralímpicos y es una sección más de la federación. Puedes vivir en el momento en el que tu consigas ese resultado bueno y como mucho dura dos años, hasta el siguiente campeonato que o ganas o te vas a 0.

Alberto Seoane entrenando en Río. Foto / ISS Facility Services

P. De todos los logros conseguidos, ¿con cuál te quedarías? ¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes?

R. Lo más fue competir en los Juegos Paralímpicos y por supuesto quedar campeón del mundo por equipos en lo más alto del podio y estar ahí con el himno de fondo. Pero también me quedaría con un campeonato gallego por equipos sub-23, ya que fue contra oponentes sin discapacidad. Guardo muy buen recuerdo de ese campeonato porque lo ganamos cuando había dos o tres equipos mejores.

Como mejor recuerdo me quedaría con el ganar un campeonato de Galicia sin discapacidad.

P. ¿Tuviste que luchar mucho y sacrificar parte de tu vida?

R. Sacrificas muchas cosas, cuando acabé segundo bachillerato yo no pude quedarme de fiesta, me dieron la orla y el diploma y me tuve que ir porque tenía que estar a la mañana siguiente para jugar un campeonato de España. Por lo tanto, no pude quedarme de celebración ni cena ni nada. Tuve que irme a dormir y sacrificarme.

También muchas veces salía de la universidad, pero en vez de irme de cervezas con los amigos me tenía que ir a entrenar. Son sacrificios que haces porque quieres claro. Además, me tuve que ir a Barcelona porque entreno en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat del Vallés, y evidentemente tuve que dejar a mi familia en Galicia para ir ahí. Considero que son pequeños sacrificios por algo que te gusta. Es otro estilo de vida que tu decides.

P. ¿Cuáles son tus próximos objetivos?

R. El próximo objetivo fundamental es la clasificación para los Juegos. Aunque primero sería el Preolímpico en abril que se disputa en Eslovenia. Y una vez clasificado, buscar la medalla en los JJ.PP.

“Suelo jugar muchas más competiciones sin discapacidad que con discapacidad”

P. Además de dedicarte al tenis de mesa, eres economista y colaborador con Teledeporte. Cuéntanos un poco ese recorrido.

R. Yo siempre tuve muy claro lo de las dos partes de mi vida: la economía y el deporte. Me gustaba la economía y leía muchos libros. De hecho, invertí en bolsa siendo menor de edad, con la ayuda de mis tíos claro. Me gradué en Economía y después realicé un máster en Administración y Dirección de Empresas.

Cuando acabé la carrera no tenía ni becas ni ayudas ya que no obtenía buenos resultados y tuve que elaborar mi futuro. El deporte tiene sus días contados. En el deporte en cuanto cumples más de 40 años es complicado, tienes que tener otra cosa en tu vida y por eso me dediqué a economista.

Cuando llegué a Barcelona pude compaginarlo y trabajé en una empresa a tiempo parcial. Gracias al centro pude trabajar en ISS y mi función fue la de gestor de compras con un horario favorable para mis entrenamientos. Después de un tiempo tuve que dejarlo por el aumento de responsabilidad y se me complicó ya que no me daba con tantas cosas.

Respecto al tema de Teledeporte surgió de casualidad. Estaba tomando un café en un bar y apareció un periodista de Televisión Española, me contó que estaban formando una sección para el deporte paralímpico de un programa y si me interesaba. Bueno acepté y fui a hacer la prueba. Se dio bien, por lo que a ellos les gustó y como además tengo contactos de otros deportistas de todo tipo, pues les soy útil. Les interesa porque puedo conseguir cosas, además de hacer bien mi trabajo en el programa. Que de hecho ese programa es una sección propia. Tengo una faceta que puedo mantener de entrevistador y me gusta, además da visibilidad al deporte paralímpico y a mí para intentar buscar algún tipo de patrocinio. Fue todo de casualidad ya que nunca me lo había planteado.

P. ¿Por qué crees que a nivel comunicacional algunas plataformas como DAZN o Teledeporte no dan tanta importancia al deporte de discapacitados?

R. Lo primero que yo observo mucho en la tele es el tema de calidad de imagen. Yo creo que de primeras esa faceta tendría que mejorar mas desde el Comité Paralímpico e intentar hacer imágenes de calidad como punto número 1. Y lo segundo intentar hacer campeonatos atractivos y visuales. Volviendo al punto anterior, cuesta a veces conseguir imágenes de ciertos deportes que se puedan emitir por calidad. Aunque también creo que el punto de vista del periodista deportivo debería ser primordial para ver y valorar a dos paralímpicos compitiendo. Si te pones a verlo de verdad no se aprecia la diferencia entre los deportes olímpicos y paralímpicos. Bueno en la mayoría, excepto los deportes de mucha tradición como rugby, un rugby en silla de ruedas o algo parecido sería un coñazo, pero atletismo o natación si que están bien y dan espectáculo. En los Juegos ves unos armarios que les faltan una pierna, pero carecen de un físico espectacular. La mayoría son gente con un talento intacto que compiten por sus selecciones nacionales. En este país tenemos el problema del fútbol. Los diarios dedican 15 páginas al Real Madrid y vende más el corte de pelo de Marcelo que otros deportes minoritarios, ya no te digo paralímpicos. Sólo vende el fútbol, tenis, moto y poco más.

P. ¿Qué significa para ti representar a la Selección Española?

R. Es un orgullo al principio. Esto es como todo, cuando se repite constantemente se convierte en algo habitual y dejas de darle ese plus. Llega un momento que no le das tanto valor como al principio, pero evidentemente competir para tu país es un orgullo. Los Juegos marcan muchísimo, mola cuando te escriben todos para apoyarte y felicitarte. La sensación de estar en el podio, cuando quedamos campeones del mundo con el himno y trofeo con la piel de gallina, es muy espectacular.

Alberto Seaone preparando un campeonato. Foto / Marcos Míguez

P. A nivel deportivo has vivido experiencias, situaciones y momentos de todo tipo. ¿Cuál es el recuerdo más importante de tu carrera?

R. El más importante fue la clasificación para los Juegos porque venía atravesando un año (2015) complicado deportivamente y también personalmente. Tuve tensiones con mi entrenador y fue un momento en el que yo no tenía becas con 28 años y no me daba para vivir. Incluso pensé en dejarlo. Entonces la clasificación para los Juegos marcó un después y poder entrar en becas y todo el rollo. Los Juegos es un campeonato que no se puede comparar con ningún campeonato ya que es otra historia.

P. Personal y deportivamente, ¿cómo te afectó la cuarentena? ¿Cómo esta siendo tu adaptación en la nueva normalidad?

R. La verdad que me afectó muchísimo, primero porque el centro donde residía tuvo que cerrar y me tuve que venir a La Coruña. Deportivamente nos afectó porque estábamos en pleno proceso de clasificación para los Juegos. Había dos opciones o bien mediante el preolímpico o bien por ranking. Justo el fin de semana en el que se decretó el estado de alarma tenía un torneo, además de otros dos posteriormente, para poder conseguir la clasificación ya estaba fuera del ranking y por lo tanto me perjudicó. Además, tuvimos que dejar de entrenar. Todo esto mientras el preolímpico se mantenía en abril y los Juegos para el 2020. Nos cedieron material para trabajar en casa, pero de la raqueta no se podía hacer nada en casa. Algo de cardio, abdominales y estiramientos. Hasta que se confirmó el retraso de los Juegos no me quedé tranquilo.

P. Psicológicamente, ¿cómo te afectó la cuarentena?

R. Complicado, no podía salir ni tener contacto con nadie y además vivía sólo. No tenía nada que hacer, pero con el paso de los días descubrí nuevas formas de pasar el tiempo mediante Zoom, el póker online, videollamadas con la familia y amigos mientras tanto con la cerveza, … No podía elaborar mi faceta de deportista. Aunque aproveché e intenté adelantar un poco el máster. La verdad que costaba, pero me tocó comerme Netflix y todo Movistar. Me gusta ser productivo, pero no podía hacer nada. Me conformaba con un poco de ejercicio y hacer directos de Instagram de vez en cuando.

“Si ganas vas con buena beca, pero en cuanto no ganas te vas a 0 euros sin paros ni ayudas”

P. Me imagino que durante el confinamiento se aplazaron diversos campeonatos, pero para poder llegar en forma a los campeonatos has tenido que entrenar desde casa… ¿cómo te preparaste desde el confinamiento?

R. No podía hacer nada más de lo que te he contado anteriormente. Hablaba por Zoom con el preparador físico y hacía lo que podía, pero lo importante de nuestro deporte es la raqueta y con mi recurso en un piso normal no se podía hacer nada. Pero también al no poder competir, todo lo entrenado no habría servido para nada. Me conformaba con mantener la forma lo justo.

P. También os tendríais que cuidar con la alimentación… ¿Seguiste alguna dieta durante el confinamiento?

R. No seguí ninguna dieta especial en el confinamiento. Subí 4-5 kg, pero no me lo tomé tan a pecho. Hablé con la dietista y le dije que no seguiría la dieta como tal, pero si una media dieta. Al final no estaba compitiendo y estar todo el día en casa te obligaba a comer más. Me marqué unas pautas para mi dieta y me permitía un sábado comer una pizza. Podríamos decir que una dieta, pero no tan estricta. Una dieta mediana para mantener bien la parte vitamínica. Y engordé porque comía más de lo quemado.

P. ¿Cuánto tiempo transcurre desde la finalización del confinamiento hasta el primer entrenamiento fuera de casa? ¿Y campeonato?

R. Cuando acabó el confinamiento, yo me volví a Barcelona en octubre, pero empecé a entrenar en un club aquí en La Coruña. Fui con precaución ya que venía de una lesión de rodilla. Solamente pude competir una semana antes del confinamiento por primera vez después de 9 meses. Cuando acabó el confinamiento, como llevaba tiempo sin hacer nada, lo que hice fue salir a andar para no forzar la rodilla.

Después respecto al tenis de mesa tuve problemas, me dejaban tomarme el sol con 50 personas e ir a la piscina, pero no me dejaban entrenar con otra persona en la mesa. Tuve una reunión e incluso lo saqué en prensa. Después de unos 15 días ya me dejaron. Desde que acabó el confinamiento hasta que cogí una raqueta, cuando permitieron hacer deporte y abrir las instalaciones deportivas, pasaron unos 30 días más.

Alberto Seaone compitiendo en el Open Internacional de España. Foto / Jesús Ortiz

P. ¿Tenéis que jugar con mascarilla? Si es así, ¿Crees que es lo más adecuado para practicar deporte?

R. No he jugado ningún campeonato, pero los que se hicieron no se juegan con mascarilla. Exigen llevar mascarillas en todo momento excepto cuando salgas a jugar. Otro protocolo implantado fue que cada oponente lleve su propia pelota para cuando saque, así tocas tu misma pelota y evitas tocar la pelota del oponente. Exigen la PCR para ir a competir. Los test los financian el jugador o el propio club, pero ni la competición ni la federación se hacen cargo.

P. Hoy en día, ¿te ves campeón en los JJOO del próximo año?

R. No me veo campeón porque el ranking así lo dice, primero me preocuparía por clasificarme. Y te digo que no me veo campeón porque estoy en el ranking nº14 por lo que significa que hay 13 mejores que yo. Es complicado, nadie creo que se vea campeón.

P. Y por último. ¿Te gustaría dedicar un mensaje para aquellas personas que padezcan alguna discapacidad y quieran seguir tu ejemplo?

R. Animaría a cualquier chaval que haga deporte porque le ayudaría mucho. También que consuman deporte paralímpico, aunque es difícil porque no se emite y es más cosa de los medios. Además, les invito a que vean mi sección en Teledeporte “Objetivo Tokio” y ahí podrán seguir las entrevistas e imágenes chulas de deportistas paralímpicos.

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